quinta-feira, 21 de setembro de 2017

La traducción de lenguaje especializado

Venga, hoy toca publicar en español, que ya hace tiempo que solo publico en portugués…

Cuando digo «lenguaje especializado», me refiero al lenguaje propio de determinada área de conocimiento, con su terminología y jergas peculiares. Al traducir ese tipo de lenguaje debemos tener cuidado con algunos aspectos particulares, como, por ejemplo, el empleo de sinónimos y la consulta a diccionarios generales.

En cuanto al uso de sinónimos, debemos entender que, por tratarse de un contexto especializado, las palabras pueden asumir connotaciones diversas que cuando se emplean en sentido general. Así que, aunque en el día a día podamos emplear informalmente «riesgo» y «peligro» como sinónimos en construcciones como «peligro/riesgo de accidentes», con la idea de mal inminente, lo mismo no sucede al traducir un documento sobre análisis de riesgos, por mencionar un ejemplo.

De una forma simple, en lenguaje especializado, un peligro es aquello que puede causar daños y perjudicar la salud, mientras un riesgo es la probabilidad (cuantificable) de que se materialice cierto peligro, implica el escenario total que llevará a un impacto. Por ejemplo, al beber y conducir se produce peligro de accidente y, por tanto, el riesgo o la probabilidad que este se produzca es inmenso. Cuanto menor sea el nivel de alcohol en la sangre, el riesgo o probabilidad disminuye, sin embargo, independientemente de que se produzca el accidente o no, el peligro sigue siendo el mismo.

Ahora resulta más fácil entender por qué se dice que el consumo de alcohol aumenta el «riesgo» (probabilidad) de infarto y que un balcón puede ofrecer «peligro» de caída (causar daño), ¿no?

Imaginaos el lío que se armaría si esos términos se emplearan indistintamente en un entrenamiento sobre riesgos laborales… De igual manera, cuando vemos algo como «pegajosidad» en un informe de una prueba sensorial de granos de arroz, por más que prefiramos «adherencia», no podemos sustituir el primero así, sin más ni menos, porque en el contexto de agricultura el término «pegajosidad» ya está asentado como parámetro de calidad.

En cuanto a la consulta a diccionario generales, me refiero a palabras que, cuando las vemos, nos hacen pensar «¿qué? esto no existe, me suena rarísimo», y que no encontramos en aquel diccionario que consideramos nuestro oráculo. Pero, ¡ojo!, el hecho de que no consten en dicho diccionario no significa que no se usen. En áreas especializadas y, sobre todo en el contexto de investigación, surgen a cada momento neologismos que tardan en ser recogidos por los diccionarios. Así que, para consultar términos especializados como «historización», «desubjetivación», «narrativizar», «re-presentándolo», «(im)posibilidad», «ser-para-otro», es preferible buscar en publicaciones semejantes que aborden el mismo tema o en glosarios y diccionarios especializados.  

Sobre la diferencia entre riesgo y peligro:
http://www.saludmental.info/Secciones/Trabajo/peligroriesgoenero06.htm

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