quinta-feira, 17 de janeiro de 2019

Precisión léxica en la traducción de ruidos y sonidos

El Árbol Sonante Cantante (Singing Ringing Tree), es un instrumento de viento diseñado por los artistas visuales, Mike Tonkin y Anna Liu, en el año 2006

Buscar la palabra que expresa de manera más precisa una idea es una de las claves que debemos tener en cuenta a la hora de traducir un libro. Entre los recursos retóricos para lograr que el lector «viva» la historia, destaca el despertar de los sentidos. No se trata de contar al lector lo que pasa, sino de hacer con que lo experimente por sí mismo.

La imagen sonora consiste en tratar de reproducir de manera figurada los sonidos de la naturaleza, de los hombres y de las máquinas o instrumentos. El dulce trino de los pájaros o el monótono tamborileo de la lluvia sobre un techo de zinc; el familiar silbido de una tetera o el aterrador estruendo de una avalancha; el ensordecedor estallido de las bombas o el molesto zumbido del mosquito, la descripción del ambiente sonoro agrega vida a la acción que se relata y evoca recuerdos y sensaciones. Por lo común, se usar sonido para describir algo agradable y ruido para describir algo molesto o impactante.

Para reproducir el paisaje acústico con fidelidad y verosimilitud, debemos buscar el correspondiente exacto o el que reproduzca, tanto como sea posible, el efecto del original. Veamos, a continuación, algunos ruidos frecuentes en la literatura, su traducción al portugués y sus respectivas definiciones:

Abucheo (vaia): manifestación ruidosa de un auditorio o muchedumbre para expresar reprobación.
Alboroto (alvoroço): vocerío, desorden, tumulto, como el que producen los niños en el recreo.
Alarido (alarido): grito lastimero de pena o dolor, como el que emite un herido.
Balbuceo (balbucio): habla dificultosa y vacilante, trastocando a veces las letras o las sílabas, como la que emiten los bebés.
Bramido (bramido, rugido): voz del toro, ciervo y otros animales; grito colérico o voz fuerte; ruido grande producido por el viento o por el mar.
Bullicio (bulício, barulho, confusão): ruido o rumor resultante de la concurrencia de mucha gente.
Carraspeo (pigarro): tosecilla emitida repetidamente para aclarar la garganta.
Cascabeleo (chocalho): sonido producido por cascabeles, como el que producen los coches de caballos.
Chasquido (estalo, estalido): ruido seco y súbito, producido al partirse algo, al sacudir un látigo o al separar la lengua bruscamente del paladar.
Chapoteo (chape, chapinhar): ruido producido al mover las manos o los pies en el agua o lodo, o al pisarlos.
Chirrido (chiado, chilreio/chilrada de pássaros): sonido agudo y desagradable, como el que produce una puerta oxidada al abrirse.
Chisporroteo (crepitar)= sonido emitido por un cuerpo en el fuego, que despide chispas reiteradamente, como la leña en la hoguera.
Clamor (clamor, protesto): grito que se profiere con vigor y esfuerzo, muchas veces por una multitud.
Crepitar (crepitar): sonido repetido, rápido y seco, como el que produce la sal en el fuego.
Crujido (rangido): sonido producido por algunos cuerpos, como tela, dientes, madera, cuando se rozan o se rompen.
Cuchicheo (cochicho): habla en voz baja al oído, de modo que otros no se enteren.
Estallido (estouro): ruido fuerte producido por una cosa que se revienta de golpe, como el de un cohete.
Estampido (estampido): ruido fuerte y seco como el producido por un disparo.
Estrépito (estrépito): ruido considerable, como el de una pieza de artillería.
Estruendo (estrondo): ruido grande, como el de un avión.
Farfulleo (algaravia): ritmo rápido del habla con interrupciones en la fluidez, habla atropellada y confusa.
Fragor (estridor, fragor): ruido estruendoso, como el de los truenos.
Frufrú (frufrulhar, fru-fru): ruido que produce el roce de la seda o de una tela semejante.
Martilleo (martelar): ruido semejante al producido por los golpes de un martillo.
Ovación (ovação): manifestación ruidosa, mediante aplausos y gritos, de un auditorio o muchedumbre en tributo a alguien.
Rechifla (vaia): silbido para burlarse o demostrar desaprobación.
Rechinido (rangido, chiado): ruido producido generalmente por el roce de dos cosas, como el que produce el roce de los dientes.
Repiqueteo (repicar): ruido resultante del golpe repetido de un objeto, como el de las campanas.
Resonar (ressonar, ecoar): hacer sonido por percusión, como el que emiten los tambores.
Resoplido, bufido (resfôlego, bufo): respiración fuerte y ruidosa.
Retumbar (retumbar): resonar mucho, hacer gran ruido o estruendo, como el de las bombas.
Ronquido (ronco): ruido bronco con el resuello cuando se duerme; ruido sordo o bronco del mar o del viento.
Ronroneo (ronrom, ronronar): ronquido del gato en demostración de contento.
Rumor (rumor): voz que corre entre el público; ruido confuso de voces.
Silbido (assobio): ruido producido por la agitación del aire; sonido agudo producido al soltar el aire con fuerza con los labios fruncidos o con los dedos en la boca o con un silbato.
Siseo (susurro, chiado): emisión del sonido inarticulado de s o ch, por lo común para manifestar desaprobación o para pedir silencio.  
Susurro (susurro): murmullo o ruido suave y remiso, como el de un arroyo.
Tamborileo (tamborilar, batuque): sonido repetido que imita un tambor, como el que producen los dedos sobre la mesa.
Timbrazo (toque): alerta sonora fuerte emitida por un aparato, como un teléfono o un timbre.
Tintineo (tilintido): sonido del tintín, como el de las llaves.
Traqueteo (estridor): ruido continuo del disparo de los cohetes.
Triquitraque (estridor): ruido como de golpes repetidos y desordenados, como el de los telares.
Tronido, tronar (trovejar): trueno de las nubes; estallido, estrépito, estruendo.
Ululeo, ulular (ululo, ulular): gritos o alaridos; sonido producido por el viento.
Zumbido (zumbido, zunido): ruido continuado y bronco como el que se produce a veces dentro del propio oído, como el que  producen  ciertos insectos al volar.

Si te ha gustado esta entrada, quizá te guste este artículo acerca de las onomatopeyas y voces de animales. 

segunda-feira, 7 de janeiro de 2019

La palabra de hoy es...


Empecinamiento

Tras unas merecidas vacaciones, estoy de vuelta al blog. Y para empezar el año nuevo con el pie derecho en materia de lengua, nada como una interesante expedición por el ámbito de la semántica en busca del origen de una curiosa palabra: empecinamiento.

Al escarbar por la red y por los libros en busca de pistas, me encontré con sustancias pegajosas, con un personaje histórico y con un pueblo.

Vayamos por partes…

Antes de todo, vamos a ver lo de las sustancias pegajosas

En un primer momento, empecinamiento deriva de las palabras «pez» y «pecina», la primera no con el sentido de animal vertebrado acuático de respiración branquial, sino con el sentido que figura en la segunda acepción del diccionario de la RAE:

Pez rubia o amarilla y pez negra
pez2

1. f. Sustancia resinosa, lustrosa, quebradiza y de color pardo amarillento que se obtiene de la trementina que, mezclada con estopa y otros materiales, sirve para calafetar embarcaciones de madera.
2. f. Excrementos de los niños recién nacidos.

Al igual que “pez” la palabra “pecina” también designa una sustancia pegajosa:

Pecina
pecina2
De pez2 e -ina, y este f. de -ino.

1. f. Cieno negruzco que se forma en los charcos o cauces donde hay materias orgánicas en decomposición.

Así que ambas palabras se refieren a una sustancia que, una vez que se pega, requiere esfuerzo y empeño para librarse de ella.

Ahora vamos al personaje histórico…

Juan Martín el Empecinado
Pues resulta que a principios del siglo XIX, destacó en España un guerrillero que luchó contra la invasión napoleónica en 1808, llamado Juan Martín Díez, conocido como «el Empecinado». Dicho sobrenombre era un modo despectivo de designar a los naturales de Castrillo de Duero, localidad de Valladolid donde la pecina, un lodo negruzco se arrastra por donde pasa el río Botijas.  

Hasta aquí bien, pero ¿qué tendrían que ver las sustancias pegajosas, el personaje histórico y el apodo local con la acepción actual de la palabra empecinado, «obstinado»? 

La manera en que se establece tal relación es un punto de discordancia. Mientras Cuervo atribuye tal relación al modelo de patriota incansable y obstinado, a Corominas esta explicación no lo convence, puesto que el hecho de que el epíteto se impusiera primero en América y no en España le parece poco probable históricamente, y semánticamente innecesario, y defiende que empecinarse sería derivado directo de pecina, ya que en en alemán auf etwas erpichen (derivado de pech, pez) significa “encapricharse, obstinarse”.


Castrillo de Duero, en Valladolid
Rosenblat, en Buenas y malas palabras, insiste en la tesis de Cuervo, agregando documentación americana desde 1815 y rechazando la explicación de Corominas porque no se sabe que pecina se emplee en ninguna parte de América y porque la Academia la adoptó en 1925 como americanismo.

De hecho la teoría de Cuervo parece sostenerse bien cuando uno examina los primeros testimonios escritos de «empecinado» en América, todos en contextos de ardor patriótico y resistencia contra un adversario político (y son todos posteriores al guerrillero Juan Martín). Polémicas a parte, actualmente la RAE afianza la hipótesis de Cuervo, ya que recoge el verbo «empecinarse» con una referencia directa al héroe patriótico:

empecinarse

De [el] Empecinado, sobrenombre de Juan Martín Díaz, 1775-1825, guerrillero español.
1. prnl. Obstinarse, aferrarse, encapricharse.
Ahora que ya hemos visto el controvertido origen de la palabra, vamos a algunos ejemplos prácticos de uso:

El hombre sabio no es aquel que se empecina en conseguir algo por sí mismo, sino que el que reconoce sus limitaciones y sabe recibir ayuda. (texto adaptado de la red)

Falto de reflejos, lento en sus desplazamientos y sin ambición, Borg unió a todas sus carencias un empecinamiento ilógico en conservar su vieja raqueta de madera de 420 gramos de peso. (extraído de El País, versión en línea)

Sergi Bellver: «Bethoveen llegó a ser un genio porque se empecinó en ser libre». (negratinta.com)

Sinónimoscerrazón, cerrilismo, obstinación, terquedad, (inf.) cabezonería, emperramiento, etc.

Traducción al portugués: obstinação, teimosia, capricho, birra, tenacidade, persistência, afinco, etc.

Fuentes:
dle.rae.es
www.definiciones-de.com
Diccionario de sinónimos y antónimos de María Moliner
Diccionario crítico y etimológico castellano e hispánico de Joan Corominas


segunda-feira, 3 de dezembro de 2018

O relativismo na tradução



O artigo de hoje se refere a uma corrente de pensamento que se apresenta como receptiva e indulgente, mas que me parece, ao contrário, excludente e inflexível.

Refiro-me ao relativismo como pensamento que propõe que não existe verdade absoluta, no plano geral, a verdade sendo aquilo que cada um percebe como tal, no plano particular. A célebre frase do poeta espanhol Ramón de Campoamor que diz: “En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira” deu origem à expressão “Lei Campoamor”, empregada hoje em dia, geralmente no âmbito da administração pública, como uma metáfora para indicar que alguém fez uma interpretação arbitrária de uma lei para obter vantagens.

Provavelmente a intenção do poeta não era preconizar a liberdade individual em detrimento da justiça, mas expressar sua desconfiança em relação a um mundo em que a realidade sofre constante transformação.

O relativismo de grupo defende que a verdade depende da cultura, da classe social, do gênero etc., no entanto, o relativismo mais radical é aquele que defende que há tantas verdades quanto pessoas houver, pois cada pessoa tem a sua própria verdade. “O homem é a medida de todas as coisas” é um trecho de uma conhecida frase do sofista grego Protágoras, que expressa a noção do relativismo, propondo que cada pessoa compreende uma coisa da sua maneira específica.

Assim, uma ideia que em princípio parece acolher todas as opiniões, na verdade coloca a opinião individual acima de todas as outras em nome de uma suposta liberdade e suplanta valores morais como bem e mal, ética e justiça.

No entanto, o que me interessa aqui é questionar o modo como o relativismo pode afetar o âmbito da tradução. Para isso, usarei como subsídio a obra A tradução literária, do tradutor Paulo Henriques Britto, publicada pela primeira vez em 2012.

Na área da tradução, mais especificamente a tradução literária, o relativismo coloca em xeque principalmente a noção de fidelidade ao texto original e a possibilidade de julgar a qualidade de uma tradução.

A relativização seria a desconstrução de verdades predeterminadas. Quando uma nova geração de críticos, inspirados pela desconstrução francesa e pelo pragmatismo norte-americano, passou a questionar alguns pressupostos básicos como a ideia de que o texto literário tem um sentido estável e único a ser decifrado, isso teve um impacto crucial no campo da tradução. Passou-se a questionar a noção de autoria, já que nenhum texto seria original, pois todo texto seria inspirado por outros textos, constituindo uma trama de significados, um diálogo entre autores, e o significado do texto, em última instância, se daria pelo encontro com o leitor. Consequentemente, colocou-se em dúvida a relação de hierarquia entre o original e a tradução, e alguns teóricos mais extremos passaram a afirmar que tal distinção não passaria de preconceito.

A ideia de um texto aberto a múltiplas interpretações deitaria por terra a noção de fidelidade?

Segundo Paulo Britto, não. Embora ele admita que o significado não é uma propriedade estável do texto, uma essência que possa ser destacada e isolada e, ainda que sua visão de sentido seja também antiessencialista, ele defende que a tradução, como atividade pragmática, estaria sujeita às convenções do que se entende por tradução na sociedade e tempo em que vivemos. A tradução segue determinadas regras que constituem o que podemos chamar de “jogo da tradução”.  Eis algumas regras deste jogo: o tradutor deve pressupor que o texto literário possui uma pluralidade de sentidos, ambiguidades e indefinições, e deve produzir um texto que possa ser lido como “a mesma coisa que o original”, reproduzindo os efeitos de sentido, estilo e som, de maneira que o leitor da tradução possa afirmar, sem mentir, que leu o original.

Assim, este autor defende que tradução e criação literária não são a mesma coisa; que a fidelidade ao original é crucial na tradução e que, não só podemos como devemos avaliar criticamente traduções com certo grau de objetividade.

O fato de não podermos ser absolutamente objetivos em termos de avaliação não nos condena a uma subjetividade absoluta. Julgar qualitativamente uma tradução com base em critérios razoavelmente objetivos, e não apenas no gosto pessoal, não é somente possível como necessário.

Embora a fidelidade absoluta seja uma meta intangível, isso não a invalida como meta. Todo o conhecimento do real é sujeito a dúvidas e imprecisões, o que não significa que seja absolutamente impossível afirmar algo a respeito do que quer que seja com certo grau de objetividade.

Diferentemente do texto técnico, em que se destaca a função referencial, isto é, o caráter informativo e funcional do texto; no texto literário, destaca-se a função poética, isto é, a mensagem em si e o prazer estético que esta proporciona. Mesmo sendo impossível a reprodução total de todos os aspectos da literariedade do texto original, a tarefa do tradutor consiste em determinar as caraterísticas mais relevantes do texto e passíveis de reconstrução na língua meta.

Com base nesses pressupostos, uma boa tradução literária seria aquela que conseguisse preservar, na medida do possível, a literariedade do texto original e que conseguisse reproduzir os seus efeitos: um texto que provoque riso no original deveria fazê-lo em sua tradução; um texto considerado difícil, espinhoso e estranho na cultura de origem deveria provocar essa mesma sensação no público da cultura para o qual foi traduzido, e assim por diante. Além disso, é possível analisar de modo objetivo a qualidade de uma tradução literária observando aspectos como a sintaxe, o vocabulário, o grau de formalidade, a temporalidade, o estilo, as conotações, entre muitos outros.

terça-feira, 20 de novembro de 2018

Tradução de "strings"

www.gvinci.com.br

Em informática, uma string é uma sequência de caracteres utilizada para a representação dos textos que aparecem ao usuário na interface gráfica exibida na tela, isto é, botões, menus, campos, ajuda, dicas, mensagens de erro, etc.

A tradução dos textos de interfaces gráficas, tais como softwares, sites e jogos, faz parte do processo de localização, isto é, da adaptação do produto a determinado mercado e, ao contrário do que possa parecer, é uma tarefa bastante complexa, quando não um verdadeiro pesadelo. Idealmente o tradutor deveria receber um treinamento no software que vai traduzir para entender seu funcionamento, mas, na prática, ele recebe uma lista de termos e frases fora de contexto e, na maioria das vezes, não tem acesso à interface nem a documentação de apoio, como manual, guia de estilo ou glossário, que possa ajudá-lo a fazer um bom trabalho.

A tradução das strings da interface do usuário pode ser executada com o auxílio de uma ferramenta de localização, como, por exemplo, o Poedit. Nesse caso, o tradutor receberá um arquivo com extensão “.po”. Para traduzi-lo, ele deverá baixar o programa Poedit. As ferramentas de localização de software funcionam da mesma forma que as de tradução, só que as regras de segmentação se aplicam às strings da interface em lugar de se aplicarem às frases. Está é a aparência do programa aberto com um .po:

Clique na imagem para aumentá-la

Na lista principal aparece tudo o que precisa ser traduzido, na coluna da esquerda o texto fonte; e na da direita, o texto meta. Na parte inferior, em "Texto fonte" aparece o original, que você deverá traduzir logo abaixo, na caixa "Tradução", basta digitar a tradução.

Atenção aos símbolos próprios como caracteres especiais para quebras de linha, ou para representar partes que entram automaticamente na frase e que não devem ser alteradas. Por exemplo, algo como: 

A conta %s não existe.

Deverá ser traduzido como:

La cuenta %s no existe.

Neste caso, esse %s deve ser mantido, pois quando a string aparecer na tela do aplicativo, o símbolo será substituído pelo nome da conta.

Quando não se dispõe de ferramenta de localização, o tradutor poderá receber um arquivo com strings em formato “chave=valor”. A chave, localizada à esquerda do sinal de igual ou dos dois pontos, é um texto invariável que representa os nomes dos atributos; e os valores, localizados à esquerda, são a parte variável que deverá ser traduzida e correspondem ao texto que será exibido na tela.

O formato da string geralmente segue o paradigma “chave=valor”, como mostram os seguintes exemplos:

copiaServico.erroAcessoBanco=Falha no acesso ao banco de dados.

“field.ItemDesc”:”Descrição do item”

Outro formato de arquivo que o tradutor pode receber é uma planilha, que geralmente apresenta as colunas: atributo, idioma de origem e idioma de destino, ou outras variações.

A seguir, relacionamos os principais problemas encontrados ao traduzir strings:

1)  O tamanho que a mensagem traduzida vai ocupar na interface de usuário. Ocasionalmente o tradutor deverá levar em conta o número de caracteres, já que muitas vezes o texto será exibido num espaço restrito, como, por exemplo, um botão, o que exige certa criatividade do tradutor.

2)  As diferenças culturais e os jargões especializados. É comum encontrar neologismos, como deletar, linkar, logar, setar; ou ainda, expressões metafóricas, como, por exemplo, handshaking, literalmente “aperto de mãos”, que remete ao fechamento de um acordo, mas que na informática é usado para indicar a “troca de sinais que autoriza a comunicação entre dois dispositivos”.

3)  As palavras e frases fora de contexto constituem um dos principais desafios, principalmente quando uma única palavra tem vários significados. Em ocasiões é simplesmente impossível saber a que se refere uma palavra isolada. Tomemos como exemplo a palavra “ordem”. Fora de contexto, não dá para saber se se trata de disposição (organização, fileira), de imposição (regulamento), de determinação (ordem legal); de documento (ordem de serviço, ordem de compra), de classe profissional (ordem dos advogados), de estado pacífico (manter a ordem), etc.

4)  Geralmente os tradutores não têm acesso à interface gráfica nem a material de apoio ou ao desenvolvedor do software, o que dificulta consideravelmente seu trabalho, pois, como foi dito anteriormente, o ideal seria que o tradutor pudesse acessar e testar a interface para entender como ela funciona. O material de apoio, como guia de estilo, manual de usuário e glossário, também é importante para garantir a consistência terminológica e o estilo.

Além dos problemas elencados acima, o tradutor precisa estar disposto a fazer algumas concessões estilísticas em nome da funcionalidade. As strings constituem uma linguagem ágil, enxuta e direta, o que se reflete na omissão de artigos, pronomes e verbos, o resultado é semelhante a uma linguagem robótica: “Conexão perdida, tente mais tarde”. O que não significa que o tradutor deva abrir mão da norma e aceitar construções esdrúxulas do tipo: “Usuários que é possível atribuir uma tarefa”, quando o correto seria “Usuários aos quais é possível atribuir uma tarefa”.

Deixo aqui meu agradecimento à colaboração de Bruno Fontes.

quarta-feira, 7 de novembro de 2018

Resenha do livro Nós, de Yevgeny Zamyatin

Já aconteceu de você ler um livro há muito tempo e e desejar relê-lo, mas não conseguir lembrar-se do nome nem do autor? Pois foi o que aconteceu comigo com o livro em questão. A primeira vez que o li, eu tinha entre 12 e 13 anos, ou seja, isso foi entre 1986 e 1987, se não me falha a memória. Mesmo sem ter entender tudo literalmente, já que era uma leitura difícil para a minha idade, foi um daqueles livros que me marcou com sua prosa diferenciada e poética, e também com o enredo perturbador, daqueles que tira o leitor de sua zona de conforto.

Refiro-me a Nós, de Yevgeny Zamyatin (cujo nome é transliterado ao português como Eugene Zamiatin).

Primeiramente vou contar como aconteceu o déjà-vu... Como eu disse, fiquei com esse livro na memória, mas a única coisa que eu lembrava bem é que as personagens não tinham nome, e sim números. Além disso, eu sabia que o autor tinha um nome difícil, provavelmente russo. Parecia-me que tratava de autômatos, então achei que fosse Eu Robô, de Isaac Asimov, mas não... E assim fui procurando entre livros de robôs e ficção científica, e pesquisando na internet, sem sucesso.

Edição recente publicad pela Editora Aleph
Até que dias atrás, várias décadas depois, casualmente, ao navegar pelas publicações do Instagram, vi um post da Editora Aleph — que se destaca por publicar clássicos da literatura de ficção, repletos de robôs, espaçonaves e tudo o que faz a cabeça do público nerd. Figuram entre suas publicações autores como Philip K. Dick (Um Reflexo na Escuridão), William Gibson (Neuromancer), Isaac Asimov (Eu, Robô), Anthony Burgess (Laranja Mecânica), etc. — com a foto de uma capa de livro que chamou minha atenção, comecei a ler os comentários, e eis que deu aquele estalo: “não é possível!”, “será?”... Pois não é que se tratava do livro que eu procurava há tanto tempo?

Nem preciso falar que saí à caça da edição que havia lido de pequena, da Editora Anima, tradução do inglês de Lya Alverga Wyler, de 1983. Li uma versão em pdf que encontrei na internet, pois o preço do livro nos sebos é bastante salgado, já que se trata de uma edição esgotada para colecionadores.

Bom, agora que já falei do meu déjà-vu, vamos ao livro...


A versão que li e reli

Esta obra é considerada um romance distópico, uma distopia-mãe, inspiradora de outras obras importantes do gênero. Distopia é o contrário de utopia, ou seja, o contrário de uma sociedade ideal, uma organização social em que se vive em condições de insuportável opressão e controle. Assim, esta obra teria influenciado outras importantes obras do gênero, como 1984, de George Orwell (1948), e Admirável mundo novo, de Aldous Huxley (1930). Foi escrita em 1920 pelo escritor russo Yevgeny Zamyatin, e publicada originalmente em inglês, em Nova Iorque, em 1924, porque assim como a maioria dos intelectuais russos do final do século XIX, Zamyatin teve uma vida agitada, exposta ao perigo, a detenções, exílio, fuga, etc., primeiro foi encarcerado pelo regime czarista e, posteriormente, pelos bolcheviques. Em russo, Nós, só foi editado em 1952 e não na URSS, mas sim em Nova Iorque. Na URSS, Nós só viu a luz depois da Perestroika. Sendo assim, acredito que haja muito de suas experiências pessoais traduzidas nesta história.

A história se desenvolve no século XXX, na cidade de vidro e aço do Estado Único, uma sociedade aparentemente perfeita, em que todos formam uma unidade padronizada, extremamente regrada e “perfeita”. Os habitantes são números, não têm nomes, e sua vida se dá em função do Estado Único e do Bem-feitor, o qual promete a felicidade em troca da liberdade. A liberdade é vista como um mal que leva o homem ao crime, ao vício, ao extermínio. Por sua vez, a felicidade consiste em apagar toda a individualidade e viver guiado pela razão e pela exatidão matemática, em outras palavras, promove-se a desumanização. Os habitantes vestem uniformes, se alimentam à base de um derivado de nafta, vivem em apartamentos transparentes, de vidro, tutelados e vigiados pelo Estado Único, que controla todas as suas atividades diárias através das Tábuas dos Mandamentos Horários. Tudo é controlado, inclusive o sexo, que é visto como mero produto adquirido mediante cupons.

O protagonista, D-503, é um engenheiro, construtor do Integral, uma nave que levará a felicidade aos seres de outros planetas, ainda sujeitos à selvagem condição de liberdade, promovendo a integralização e a igualização de tudo o que existe. Sua missão é escrever para os leitores do passado um diário onde ele registra a forma de vida e o pensamento que sustentam essa sociedade perfeita. Entretanto, ele não esperava que tal diário testemunhasse a própria transformação.

Para não estragar a experiência da leitura, vou dizer apenas que a transformação se inicia quando o nosso protagonista conhece o amor.

“— Detesto o nevoeiro. Tenho medo do nevoeiro.
— Significa isso que gostas dele. Tens medo dele por ele ser mais forte do que
tu; odeia-lo porque tens medo dele; tens medo dele porque não podes deixar de te
submeter a ele. Porque só podemos amar o indomável.”

Ah, sim, mais uma coisa que vale a pena mencionar, Zamyatin fez parte de um grupo literário russo chamado Irmãos Serapion (que tomaram seu nome de uma personagem de E.T.A. Hoffmann. Este último, aliás, é autor de uma das melhores obras — em minha opinião — da literatura fantástica, O homem da areia. Aliás, esta observação me levou a reler esta obra, a leitura é de fato um vício...), que desde o início apoiaram a Revolução e que lutaram nas fileiras do Exército Vermelho. Desde o primeiro momento, reivindicaram o seu direito de escrever com liberdade. Essa tendência se manifestou através da experimentação formal na literatura, com rupturas na linguagem, sintaxe e incorporação de novos vocábulos precedentes do folclore russo. Zamiatin foi mentor dessa tendência, por isso as metáforas e os recursos de linguagem são muito inovadores, além disso, a narrativa é muito psicológica e onírica, o que cria uma atmosfera de sonho e delírio.

Referências: Wikipédia

segunda-feira, 5 de novembro de 2018

Expressões temporais com “desde”, “hace” e “desde hace”


Neste post, vamos falar de algumas expressões temporais que costumam levantar dúvidas nos lusófonos. Ambas são usadas somente em construções de passado:

Hace

Corresponde ao nosso “faz” ou “há”, e assim como em português, é impessoal e não se flexiona, isto é, mantêm-se invariável. É usado para referir-se a um fato passado que já foi concluído.

¿Cuántos años hace que se publicó el Quijote? = Faz/há quantos anos que o Quixote foi publicado?
Ha salido de aquí hace dos horas = Saiu daqui faz/há duas horas.
Hace cien años, Einsten presentó en Berlín la Teoría de la Relatividad = Faz/há cem anos, Einsten apresentou em Berlim a Teoria da Relatividade.
Estudié portugués hace tres años = Estudei português faz/há três anos.

Observações:
a)    Assim como em português, é erro de redundância adicionar o advérbio atrás (Hace cien años atrás).
b)    Assim como em português, se o verbo principal estiver em pretérito imperfeito o impessoal também se usará nesse tempo (Hacía meses que no nevaba).

Desde
Refere-se ao momento em que o fato teve início.

Desde que te conocí, me siento más feliz = Desde que conheci você, sinto-me mais feliz.
La economía británica sobrevivió al referéndum de salida de la UE en 2016, pero está perdiendo terreno desde entonces frente a otros países. = A economia britânica sobreviveu ao referendum de saída da UE em 2016, mas está perdendo terreno desde então frente a outros países.
Esta ruta está en obras desde el año pasado = Esta Rodovia está em obras desde o ano passado.
Trabaja en la empresa desde octubre = Trabalha na empresa desde outubro.

Desde hace
Refere-se a um fato que se iniciou no passado e que dura até o momento.

Desde hace dos días que no tenemos noticias suyas. = Faz/há dois dias que não temos notícias suas.
Están casados desde hace treinta años. = São casados faz/há trinta anos.
Estudio alemán desde hace más de diez años. = Estudo alemão faz/há mais de dez anos.

Observação: Assim como ocorre com “hace”, se o verbo principal estiver conjugado em pretérito imperfeito, o impessoal deverá concordar com ele.

La policía investigaba la red de tráfico de obras de arte falsas desde hacía casi dos años. = A polícia investigava a rede de tráfico de obras de arte falsas fazia/havia quase dos anos.

quinta-feira, 1 de novembro de 2018

Diferenças entre os lares do Brasil e da Espanha


Hoje vamos falar das casas dos espanhóis, mais especificamente da capital, Madri, e seus arredores. São minhas observações pessoais, por isso já peço desculpas antecipadamente, pois não dá para generalizar. Certamente o que digo aqui não se aplica a todas as regiões nem a todos os lares, trata-se apenas a minha experiência pessoal, mas não deixa de ser instrutivo.



Particularmente, eu gosto bastante das construções mais antigas porque lembram minha infância. A foto acima foi tirada no bairro La Elipa, onde morei quando era pequena (inclusive já brinquei nesse emblemático dragão). Os edifícios desse bairro apresentam a tipologia correspondente às construções de "protección oficial" — ou seja, de preço limitado parcialmente subvencionado pela administração pública — do período de 1960-1970. 

Constituem blocos de uma altura limitada a 4 ou 5 andares com fachada de tijolo à vista e sacada com guarda corpo de ferro e os típicos toldos verdes nas janelas que ajudam a sobreviver ao abrasador verão madrilenho. Uma coisa curiosa é que esses apartamentos mais antigos não tinham elevador, mas como na Espanha a população idosa vem aumentando a cada ano, recentemente têm sido construído elevadores externos ao prédio, com entrada pela sacada, para facilitar a mobilidade dos moradores. Outro problema desses prédios mais antigos é que a maioria não tem garagens, consequentemente há uma disputa constante pelas vagas de estacionamento na rua e muitas pessoas acabam estacionando de forma irregular.

Cabe mencionar que lá então não se vê esse mar de grades, cercas elétricas e concertinas que vemos por aqui, esse tipo de preocupação se restringe mais aos bairros horizontais compostos por casas e situados nos arredores de Madri. Nos últimos três anos, estivemos morando em Belém do Pará, e uma coisa que me incomodava bastante era a quantidade absurda de grades e cercas nas casas, que as deixava com aparência de presídio, mas infelizmente o medo da violência faz parte da nossa realidade.

Para enfrentar o inverno, que é bastante rigoroso, a maioria dos apartamentos é dotada de calefatores ou radiadores a gás de parede, como o que aparece na foto. Nos banheiros, usam-se radiadores ou estufas de resistência portáteis para evitar o choque térmico ao sair do banho quente.

Como eu disse, a maioria dos madrilenhos vive em apartamentos, e aqueles que preferem morar numa casa, precisam mudar-se para urbanizações nos arredores de Madri, ou na região serrana. Isso proporciona qualidade de vida, mas tem um custo alto, a perda de tempo nos engarrafamentos em horários de pico nos deslocamentos entre a casa e o trabalho e o aumento de despesas com aquecimento, pois o frio extremo da região serrana exige um maior investimento em pisos aquecidos, lareiras, e isolamento térmico.

Mas voltando ao banheiro, na Espanha não se joga o papel higiênico nas papeleiras, somente em banheiros públicos, mas não nos residenciais.  Lá os encanamentos são preparados para receber o papel e não entopem como aqui, por isso o papel é jogado no vaso. Por tanto, se você vir uma papeleira no banheiro, saiba que ela serve para jogar qualquer tipo de lixo, menos papel higiênico. O chuveiro também é diferente do nosso, eles chamam de ducha, não é fixo, é dotado de uma mangueira e fica pendurado num gancho, de onde é possível retirá-lo e usá-lo como os nossos chuveirinhos.

Os banheiros de antigamente sempre tinham a banheira com a ducha, mas hoje em dia é comum usar somente o chuveiro com box, por uma questão de sustentabilidade, já que a banheira consome muita água.  

Agora vamos passar para a cozinha. Na Espanha, praticamente ninguém lava a louça à mão, isso é feito pelo lava-louças, é um utensílio comum, assim como a geladeira, o preço dos eletrodomésticos em geral é mais acessível. Pessoalmente, sempre tive curiosidade de saber o que é ambientalmente mais sustentável: lavar a louça à mão ou na máquina? Na Espanha há muita escassez de água. 

Eu nunca vi um botijão de gás ou mesmo um fogão a gás por lá, as cozinhas são equipadas com fogão elétrico de mesa coberto com vitrocerâmica. Outra coisa que você não vai encontrar por lá é a nossa típica panela de pressão com a válvula com pino. Quando veio ao Brasil, o meu cunhado olhava para a minha panela de pressão como se se tratasse de uma bomba (o botijão de gás então... uma ogiva nuclear!). Realmente a nossa cozinha parece muito rudimentar e perigosa perto da deles, mas também é uma questão de costume e cultura, pouco a pouco nos adaptaremos às novas tendências.




Como os cômodos dos apartamentos são bastante reduzidos, e atualmente os jovens demoram bastante em sair de casa devido ao alto índice de desemprego ou ao alto custo de vida, o espaço precisa ser muito bem aproveitado. Assim, é comum que, ao cair da noite, ocorra uma verdadeira transformação nos ambientes e uma sala de estar vire um dormitório, a mesa vire um aparador, e assim por diante. Há sofá-cama, armário-cama, mesa-cama, mesas que duplicam de tamanho, aparadores que viram mesas, tudo se adapta e se transforma, um verdadeiro exemplo de criatividade e funcionalidade.



Outra coisa curiosa é que não se passa pano no chão para limpar a casa. Lá não se usa rodo e pano, mas sim fregona, o esfregão com balde e espremedor. Ah, sim, um costume extremamente louvável é o de separar o lixo reciclável do orgânico, todos fazem isso. E ninguém joga restos de remédio no lixo caseiro, as pessoas os entregam nos pontos de coleta que ficam nas farmácias. O mesmo ocorre com as pilhas e outros lixos específicos. Também há pontos de coleta de eletrodomésticos e roupas e calçados para doação.