segunda-feira, 20 de fevereiro de 2017

Indicação de livro


Dados da obra:

Editora: S.L.U. ESPASA LIBROS
Instituto Cervantes
Idioma: espanhol
Edição: 2016
ISBN: 978-84-670-4892-6
Autores: Julio Borrego Nieto (coord.), Lorena Domínguez García, Rebeca Delgado Fernández, Álvaro Recio Diego, Carmela Tomé Cornejo

Após um aprazível descanso, estou de volta para recomendar um livro que ganhei de minha tia, Cocodrilos en el diccionario. Hacia dónde camina el español, do Instituto Cervantes, escrito mediante a colaboração de vários autores.

Por enquanto li somente a introdução e gostei bastante da temática e do estilo. Pelo que vi até então, esta obra pretende analisar as mudanças na língua espanhola através dos tempos, ou a forma como a linguagem passa das ruas ao dicionário.

Este livro nos leva a questionar fenômenos linguísticos, como por exemplo, a aceitação da forma “cocodrilo” pelos dicionários, quando sua origem é “crocodilus” com a letra “r” em outra posição, enquanto por outro lado se rejeita a forma “cocreta”, resultante de fenômeno idêntico.

Curiosamente essa corrupção da forma latina não ocorreu no português, que adotou a forma “crocodilo”, além disso, nós brasileiros, ainda acrescentamos o sufixo “-agem” e inventamos o substantivo “crocodilagem” usado informalmente para designar uma traição. O que revela que o a língua se amplia e se modifica conforme o uso e as necessidades dos falantes.

Cocodrilos en el diccionario descreve e explica com um estilo leve e ágil, acompanhado de exemplos reais, as principais marcas que caracterizam o espanhol do início do século XXI, as mudanças que ocorrem e as variantes que lutam para conquistar um espaço na norma.

A obra se divide em quatro partes: a primeira é dedicada à fonética, ou melhor, aos fenômenos da pronunciação e da escrita; a segunda é dedicada à gramática, concretamente aos fenômenos que contam com variantes em conflito; a terceira parte se ocupa do vocabulário; e a última, das manifestações concretas da fala e o papel que corresponde aos meios de comunicação e às academias na difusão e avaliação destas.

A abordagem é analítica e descritiva, utilizando os procedimentos próprios da linguística. Um livro indicado para todos aqueles que desejam saber mais sobre os mecanismos de evolução da língua espanhola.


Para ler mais detalhes sobre a obra, acesse o pacote de imprensa clicando aqui.

No Brasil, encontrei a versão digital em epub à venda pela Livraria Cultura, link.

quarta-feira, 25 de janeiro de 2017

¿Casi lo mismo?


Hace rato que me apetecía escribir sobre este tema, pero como no me sobraba tiempo para organizarlo y tampoco sabía bien cómo abordarlo, lo fui dejando en el «cajón», así que, mejor publicarlo de una vez, a ver qué sale…

Al traducir, muchas veces me doy cuenta de que algunas palabras que al principio parecen sinónimos perfectos se emplean de formas distintas según el contexto en que se encuentran. O sea, son «casi» lo mismo, pero ese «casi» hace toda la diferencia. En general, la preferencia por una u otra forma se debe a una convención social, es decir, a lo que dicta la costumbre.

Un ejemplo son las palabras «fuga» y «huida» que, en teoría, son sinónimos, ya que básicamente ambas significan «escapar» y comparten un mismo origen. La palabra «huir» procede del latín vulgar fugire, por fugere, a su vez la palabra «fugar» viene del latin fugare, por vía culta. De ahí también las palabras fuga y fugaz. Fugare (espantar, hacer huir) deriva de fugere (huir), por eso en latín fugar significaba ambas cosas: perseguir y huir. 

Tratando de encontrar un rasgo que distinga las dos palabras, me da la impresión de que «huida» es algo planeado, con un objetivo; y «fuga», algo accidental, ya que se suele decir «fuga de gas o petróleo» para referirse a la salida accidental de un gas o líquido por un orifício. Sin embargo, mi teoría cae por tierra, cuando me encuentro con «fuga de cerebros» que no tiene nada de accidental, ya que se emplea para referirse a la emigración de personas destacadas por su formación técnica, científica o intelectual. Por otro lado, cuando una pareja se escapa para vivir una situación romántica y de ensueño, se suele decir que  tuvieron una «huida romántica», y no una «fuga romántica». Así que hay tendencias de uso, pero no una regla.

Incluso cuando los sinónimos son perfectamente intercambiables, notamos preferencias de uso. Por ejemplo, si haces una búsqueda exacta en Google por las combinaciones «presos se escapan» y «prisioneros huyen», verás que la frecuencia de ambas construcciones presenta una razón de 100:1, respectivamente. Lo que indica que aunque sean sinónimos perfectos, hay preferencia por la primera combinación. Eso puede resultar indiferente a la mayoría de los hablantes, pero no a los traductores, para quienes la elección de una u otra forma puede implicar una traducción más, o menos, verosímil.

El uso de sinónimos inadecuados en determinadas situaciones, puede comprometer la fiabilidad del mensaje. Por ejemplo, si uno va a un restaurante y pide una «empanada de pez» o si va a una tienda de mascotas y dice que quiere un «pescado payaso» su interlocutor lo mirará con desconfianza, pues aunque «pez» y «pescado» parezcan sinónimos, queda claro por los ejemplos que no lo son.

Otro aspecto interesante es cuando uno de los sinónimos adquiere un sentido metafórico. Por ejemplo, mientras los verbos «bucear» y «sumergirse»  se pueden intercambiar para referirse a alguien que se mete bajo el agua, pero solo la segunda forma se puede usar en sentido metafórico para referirse a alguien que concentra la atención en algo, «sumergirse en la naturaleza indígena», por ejemplo.

Este tema también es relevante a la hora de optimizar los motores de búsqueda, es decir, a la hora de encontrar las mejores palabras clave para mejorar el posicionamiento de una página o las visitas a una publicación en las redes. 

Bueno, como ya se nota que hay tela para un buen rato, volveremos a ello en otra ocasión.



segunda-feira, 26 de dezembro de 2016

Em inglês fica mais chique?

Calma, people, antes que vocês pensem que tenho aversão a estrangeirismos ou que defendo a “pureza” de nossa língua, não é nada disso, só acho engraçada essa nossa mania de querer fazer merchan usando o inglês por impulso como se isso acrescentasse qualidade ou importância ao produto.

A que se deve esse papo agora? A que no outro dia fui até um camelô à procura de algo particular, que eu não sabia como se chamava. Quando não sabemos o nome de algo, a atitude comum é descrevermos o objeto para facilitar o entendimento, não?

Pois então cheguei até o moço da barraca e lhe perguntei:

— O senhor tem aquele “negócio” que se prende ao braço para carregar o celular durante as caminhadas?

O rapaz me olhou e me disse com a maior naturalidade do mundo:

— Ah, o armband? (claro que ele disse isso com o nosso sotaque tupiniquim “armibandi”).

Engoli em seco, pensando “somente eu não sabia disso?” e respondi:

— Pode ser um armibandi (achando tudo aquilo muito cômico).

Aí, me lembrei de uma ocasião em que estávamos passeando em família com nosso cachorrinho, quando um rapaz se aproximou e me disse:

— Olá, eu sou Dógui Uálker!

E eu respondi:

— Pois não, sou Diana Sorgato...

Só então caiu a ficha... ele era um dog walker oferecendo seus serviços de passeador de cachorro!

Então me lembrei da designer de sobrancelhas, do personal trainer, do CEO, do coach, do brainstorming, do delivery, do outlet, ou mais recentemente, do black Friday, aff...

Foi aí que bateu uma saudade das Organizações Tabajara e procurei na internet alguns dos produtos revolucionários que ofereciam. Eis alguns deles:

  • Camapulta Tabajara: Instrumento destinado àqueles que se embriagaram e, sem perceber, foram dormir com uma mulher feia. O instrumento consiste numa catapulta que atiraria a parceira longe.
  • Maridocard: Cartão de milhagem para maridos. Trocar fraldas dá 5 pontos, levantar a tampa da privada 10, e com 1500 é possível mandar a esposa e a sogra para a colônia de férias no Iraque.
  • Meleca Disfarceitor: Uma cobertura de papelão, para limpar o nariz no trânsito sem ser percebido pelo carro do lado.
  • Dog Bimbada Repeleitor: Para cães no cio pulando em sua perna, um conjunto de espetos de ferro para ele se traumatizar e fugir.

Então, nada contra o inglês, mas que tal praticarmos um pouco mais o português? Por que não “braçadeira para celular”? Será que o preço cai?

quarta-feira, 30 de novembro de 2016

Traducir lenguaje figurado

pt.babbel.com
Tras un período de mucho trabajo, por fin tengo un tiempo disponible para escribir en el blog. En esta ocasión, pretendo hablar sobre el reto de traducir lenguaje figurado. Básicamente el lenguaje humano es una herramienta que permite la comunicación a través de palabras. Las palabras cuentan con dos «caras»: la parte material o la forma (significante) y la imagen mental que este signo nos sugiere (significado). Y aun debemos añadir un tercer elemento que es el referente, es decir, el elemento al que se refieren el significante y el significado. No es lo mismo la palabra que designa un referente que el referente en sí.

Así en la palabra bicicleta, por ejemplo, el significante son las letras y fonemas que componen la palabra «bicicleta» y el significado es la imagen mental «Vehículo de dos ruedas de igual tamaño cuyos pedales transmiten el movimiento a la rueda trasera por medio de dos piñones y una cadena», y el referente es la bicicleta «en persona».

Un aspecto muy interesante del lenguaje son las relaciones entre forma y significado. Las palabras muchas veces sobrepasan el significado objetivo y expresan un significado subjetivo. El lenguaje figurado es aquel por el cual una palabra expresa una idea en términos de otra, apelando a una semejanza que puede ser real o imaginaria. Así se amplía el sentido de la palabra, creándose una asociación simbólica, figurada; mediante la comparación, la metáfora.

En todos los idiomas hay usos figurados que están íntimamente vinculados a la cultura y a las costumbres locales. Cuando llueve mucho, en español se dice que llueve «a cántaros» aludiendo a la imagen de un jarro que vierte agua; en portugués se dice que llueve «canivetes» (navajas); y en inglés, se dice «t´s raining cats and dogs», aludiendo a la imagen de los perros y gatos que bajan de los tejados y terrazas para refugiarse de la lluvia. Otro ejemplo interesante, es la expresión «hablar como una cotorra o como un loro», que en alemán se convierte en: «wie ein Wasserfall reden» (literalmente, hablar como una catarata). O, aun, la expresión «Antes se coje a un mentiroso que a un cojo» que en alemán, italiano y portugués, se convierten en mentira y piernas cortas, respectivamente: «Lügen haben kurze Beine» (literalmente, mentiras tienen piernas cortas); en italiano «Le bugie hanno le gambe corte»; y en portugués, «mentira tem perna curta». Para el traductor, el lenguaje figurado es una fuente de problemas, ya que no se puede traducir literalmente. 

La primera dificultad consiste en identificar la palabra o expresión figurada, darse cuenta de que el sentido no es el literal, lo que no siempre es tan obvio como puede parecer. Luego hay que conocer la cultura local para interpretar su significado. Y una vez que entendemos su significado, debemos buscar un correspondiente en la lengua meta.

Una expresión figurada no siempre tiene sentido fuera de su contexto de origen. Aún sobre el tema del clima, en inglés australiano, por ejemplo, hay una expresión muy pintoresca que dice «hotter than a shearer's armpit» («más calor que en la axila de un esquilador», lo que contradice fuertemente la famosa frase de Oscar Wilde «Las conversaciones sobre el tiempo son el último refugio de la falta de imaginación»). Sería muy difícil interpretar el significado de una expresión como esta en un lugar en que no existan ovejas ni esquiladores. La expresión «haber moros en la costa» que sirve para recomendar precaución, tiene sentido en España debido a la dominación musulmana que se extendió por ocho siglos, sin embargo, no tiene ningún sentido en Brasil. Aquí, tal vez podría funcionar algo como «tem boi na linha» (hay buey en el ferrocarril) para indicar que hay un intruso, alguien que no debería estar ahí.

Otra expresión con la palabra «moro» en España «A moro viejo, no aprendas algarabía» es una expresión antigua en desuso, en que «aprender» equivale a enseñar y «algarabía» designa la lengua árabe que se hablaba en los territorios cristianos y que por extensión también significa gritería confusa de personas que hablan a la vez. Dicho de otra forma, significa que «no debemos pretender enseñar algo a quien es maestro en la materia». En portugués se dice «não ensine o padre a rezar missa» (no enseñes al cura a rezar la misa) o en una forma más arcaica «não ensines o padre-nosso ao vigário» (no enseñes el padre nuestro al vicario).

Otro ejemplo, ahora de metáfora: para los españoles, una pareja que se pasa todo el día pegada  o las personas excesivamente inoportunas o insistentes son unas «lapas»; mientras que para los brasileños, son unos «carrapatos» (garrapatos). Cuando los españoles oyen algo y no entienden nada, dicen que «suena a chino»; a su vez, los alemanes dicen que «suena a español». En español, cuando uno acierta en lo que dice o hace, se dice «dar en el clavo»; en portugués, «acertar na mosca». Mientras en portugués se dice «a preço de banana» para indicar algo que cuesta muy barato; en español, se dice «a precio de ganga». En español, cuando una persona es capaz de corromper a los que están a su alrededor se dice que es una «manzana podrida»; en portugués, es una «laranja podre» , y así por adelante. Es decir, en cada contexto se utilizan asociaciones distintas para expresar las mismas ideas, entonces la clave sería concentrar nuestros esfuerzos en la idea que se desea expresar, ¿no?

A menudo me encuentro con expresiones o palabras de uso figurado que a la hora de traducir no tienen sentido si se traducen literalmente y muchas veces es difícil encontrar un correspondiente en la lengua meta, o simplemente no existe. En esos casos, debemos apelar a nuestra creatividad para encontrar soluciones que logren producir en el público objetivo el efecto más próximo posible al generado en el original. ¿Pan comido?



quarta-feira, 9 de novembro de 2016

Erro de tradução fresquinho


Como polêmica pouca é bobagem, já não bastassem os recentes burburinhos provocados pela premiação com o Nobel da Paz ao presidente colombiano que firmou acordo com as Farc e a premiação do cantor Bob Dylan com o Prêmio Nobel de Literatura, agora mais esta: Trump é eleito presidente dos Estados Unidos.

Polêmicas à parte, o que me fez dar uma fugidinha do trabalho para vir até aqui foi um erro de tradução recém-transmitido no Jornal Hoje. Justiça seja feita, este foi logo corrigido após os comerciais. Mas o estrago já estava feito, não sou daquelas que se regozija com os erros alheios, mas vale a pena comentar, porque num contexto por si só tão polêmico, todo cuidado é pouco. Traduções feitas às pressas podem causar muita dor de cabeça...

Enfim, a apresentadora Sandra Annemberg comentava a reação dos famosos nas redes sociais à vitória de Donal Trump, quando apareceu no vídeo uma foto publicada na rede por Lady Gaga, onde esta segurava um cartaz que dizia “Love trumps hate”, traduzida pelo telejornal como “Ame o ódio a Trump”.

Após os comerciais, sobrou para Evaristo Costa comunicar o erro e dizer que a tradução correta da frase exibida por Lady Gaga é “O amor supera o ódio” . Uma grande diferença, não? 

Veja a matéria na íntegra:

http://g1.globo.com/jornal-hoje/edicoes/2016/11/09.html#!v/5437291

segunda-feira, 31 de outubro de 2016

Píldoras de español: prójimo y próximo


En español, a diferencia del portugués, tenemos el par «prójimo» y «próximo», que son parónimos, pues se escriben de forma parecida pero significan cosas distintas.

«Prójimo», con jota, significa «individuo cualquiera» o «semejante» bajo una perspectiva de solidariedad; y «próximo», con equis, es un adjetivo que significa «cercano», o aun, «siguiente, inmediatamente posterior». En português se escribe siempre con equis.

Ejemplos:

Jesús nos enseñó que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. 

Me faltan dos páginas para el próximo capítulo.

El pueblo más próximo se sitúa a 25 kilómetros de aquí.