quarta-feira, 15 de março de 2017

Palabra rara: «galimatías»

Parodia del lenguaje caballeresco que oscurecía el mensaje

¿Qué significa galimatías?

Galimatías es un término actualmente poco usado para referirse a un discurso o escrito que, debido a la confusión de las ideas, resulta muy embrollado. También se usa como sinónimo de lío, desorden, jaleo.

Originariamente, recibimos esta palabra de la lengua francesa, que a su vez la tomó del griego κατὰ Ματθαῖον (kata Mathaion), cuyo significado es «según Mateo».

De ahí no es difícil deducir que la expresión hace referencia a la forma de expresarse de un hombre llamado Mateo, pero ¿qué Mateo?

Mateo Levi fue uno de los doce apóstoles que acompañaron a Jesucristo, pero también es famoso su evangelio, donde describe de forma confusa la genealogía de modo que, si el lector pierde el hilo, puede liarse y no entender situaciones y personajes. De ahí el origen de la expresión ‘galimatías’ para describir ese tipo de sinsentidos.

Ejemplo (biblegateway):

2 Abraham fue el padre de Isaac;
Isaac, padre de Jacob;
Jacob, padre de Judá y de sus hermanos;
3 Judá, padre de Fares y de Zera, cuya madre fue Tamar;
Fares, padre de Jezrón;
Jezrón, padre de Aram;
4 Aram, padre de Aminadab;
Aminadab, padre de Naasón;
Naasón, padre de Salmón;
5 Salmón, padre de Booz, cuya madre fue Rajab;
Booz, padre de Obed, cuya madre fue Rut;
Obed, padre de Isaí;
6 e Isaí, padre del rey David.
David fue el padre de Salomón, cuya madre había sido la esposa de Urías;
7 Salomón, padre de Roboán;
Roboán, padre de Abías;
Abías, padre de Asá;

Aunque según la Wikipedia hay otras explicaciones posibles para el origen de este término, lo cierto es que se usa cuando alguien se expresa de forma complicada o como sinónimo de desorden.

Los traductores, como mediadores culturales, debemos repeler galimatías, ya que nuestro objetivo es promover la comunicación de forma clara y precisa. Siempre y cuando esta no sea proposital, sobre todo en el texto literario, en que la escritura intrincada y rebuscada muchas veces refleja el estilo del autor, en esos casos, debemos respetar la manera particular como el escritor se expresa. (¡Muchas gracias al amable lector Marcos Mendes por recordármelo!).


terça-feira, 14 de março de 2017

¿Suscripción, subscripción o suscrición?


Cuando una misma palabra dispone de dos grafías aceptables, se recomienda emplear la forma reducida, así en los siguientes pares, debemos preferir la primera forma: oscuro y obscuro, remplazable y reemplazable, posgrado y postgrado, sustantivo y substantivo, prestreno y preestreno, antincendios y antiincendios, restablecer y reestablecer, multidiomas y multiidiomas, antimigración y antiimigración, etc.

Sin embargo, hay dos excepciones a esta regla que fueron adoptadas por los hablantes como formas preferidas: septiembre y psicología.

Pero ¡ojo!, esta regla no sirve cuando hay diferencias semánticas entre una y otra forma como sucede en el caso de antirracional y antiirracional. Mientras la primera forma (anti- + racional) designa lo que es contrario a la razón, la segunda forma (anti- + irracional) designa lo contrario, así como no son lo mismo semilegal (semi- + legal) y semiilegal (semi- + ilegal) ni semiconsciente (semi + consciente) y semiinconsciente (semi + inconsciente).

Cuidado aun para no simplificar equivocadamente algunas palabras. No existen, por ejemplo, las formas inscrición (inscripción), instrutor (instructor), suscrición (suscripción) ni ostrucción (obstrucción), en caso de dudas, se debe siempre consultar el diccionario, y cuando haya dos o más formas aceptables, elegir la más empleada.

En cuanto al caso de suscriptor, subscriptor y suscritor como se indica en el fragmento del Diccionario panhispánico de dudas transcrito a continuación, las academias de la lengua prefieren suscriptor a subscriptor, y suscritor no se emplea.

suscribir(se). 1. 'Firmar [un escrito]', 'compartir [la opinión] de alguien' y, como pronominal, 'abonarse a algo'. Esta voz y todas las de su familia léxica pueden escribirse de dos formas: conservando el grupo consonántico etimológico –bs– (subscribir, subscripción, subscriptor) o simplificando el grupo en –s– (suscribir, suscripción, suscriptor). Se recomiendan las grafías simplificadas, por ser más acordes con la articulación real de estas palabras y las más extendidas en el uso actual.

2. Solo es irregular en el participio, que tiene dos formas: suscrito o suscripto. La forma usada en la mayor parte del mundo hispánico es suscrito, pero en algunas zonas de América sigue en pleno uso la grafía etimológica suscripto: «El acuerdo, suscripto en Madrid, dejaba sin efecto la zona de exclusión militar en torno al archipiélago» (Escudero Malvinas [Arg. 1996]). Los sustantivos derivados suscriptor y suscripción conservan la –p– en todo el ámbito hispánico.

Aprovechando el hilo, dejo una observación sobre un error que viene apareciendo últimamente en la prensa respecto a la política «Antimigración de Trump» cuando la grafía correcta es «antiinmigración» ya que lo que el mandatario pretende es controlar el ingreso de inmigrantes a su país. Se escribe así «antiinmigración» en una única palabra, sin guión ni espacio entre el prefijo y la palabra que modifica.

Para ver un vídeo de Alberto Bustos del Blog de Lengua acerca de la diferencia entre migración, inmigración y emigración, pinche aquí.

Fundéu
DLE
El libro del español correcto, Instituto Cervantes

segunda-feira, 6 de março de 2017

La importancia de una tercera lengua a la hora de traducir

Básicamente el proceso de traducción consiste en expresar en una lengua un mensaje que se ha expresado antes en otra. Para eso, el traductor debe interpretar el mensaje en la lengua de origen y tratar de reproducirlo en la lengua meta.

Dicho de este modo parece algo sencillo, pero una vez que nos ponemos a traducir, nos damos cuentas de las innumerables trampas y especificidades que implica: regionalismos, léxico especializado, humor, sentido figurado, ortotipografía, siglas, acrónimos, medidas, sintaxis, jerga, neologismos, extranjerismos, por mencionar algunas.

Al encontrarnos con un problema de traducción, a veces no damos abasto con solo dos lenguas de referencia, es decir, no logramos encontrar un correspondiente en la lengua meta para el mensaje original. En estos casos, una estrategia útil es la «triangulación» —nombre que escuché por primera vez de la boca de un profesor del posgrado de traducción de español—, estrategia que consiste en contrastar tres lenguas de referencia para solucionar un problema de traducción. Aunque no he logrado encontrar teoría traductológica al respecto, en mi opinión no le resta valor en absoluto.

Así en lugar de realizar una búsqueda unidireccional «lengua de origen > lengua meta», realizamos una búsqueda multidireccional, ampliando nuestro espectro de búsqueda:


Para ser más pragmática, mencionaré un ejemplo: el otro día, mientras traducía un documento de carácter organizacional del portugués al español me encontré con una palabra que de inmediato me causó extrañeza, el contexto era más o menos así «com vista a endereçar as transformações conjunturais…». Al buscar «endereçar» en diccionario monolingüe y bilingüe, cuyos resultados coindicen en ambas lenguas: «atribuir una dirección» o «dirigir, enviar», me di cuenta de que ninguna de esas acepciones se encajaba en este contexto. Entonces sospeché que debía tratarse de una de esas jergas comunes del mundo corporativo, que en general se originan del inglés.

Por tanto, introduje en el campo de búsqueda de Google, «endereçar jargão» y efectivamente la búsqueda me devolvió varios resultados que abordaban esta jerga proveniente del inglés «to adress» o «to adressing» que significa «abordar» o «hacer frente» a determinado asunto. Y luego pude confirmarlo al buscar del inglés al español en diccionarios bilingües, foros, y lanzando en el traductor automático oraciones como «Addressing the Tax Challenges of the Digital Economy», para la cual el traductor sugirió «Abordar/Hacer frente a los desafíos fiscales de la economía digital». De ese modo, aunque no domino el inglés, la triangulación sirvió para encontrar pistas y luego confirmarlas mediante búsqueda contextualizada y búsqueda por traducciones del inglés al español y viceversa.

Por supuesto que esta estrategia no es infalible y que lo ideal sería que el traductor dominara las tres lenguas para aplicarla, pero aun así resulta una estrategia complementaria útil a la hora de traducir.

segunda-feira, 20 de fevereiro de 2017

Indicação de livro


Dados da obra:

Editora: S.L.U. ESPASA LIBROS
Instituto Cervantes
Idioma: espanhol
Edição: 2016
ISBN: 978-84-670-4892-6
Autores: Julio Borrego Nieto (coord.), Lorena Domínguez García, Rebeca Delgado Fernández, Álvaro Recio Diego, Carmela Tomé Cornejo

Após um aprazível descanso, estou de volta para recomendar um livro que ganhei de minha tia, Cocodrilos en el diccionario. Hacia dónde camina el español, do Instituto Cervantes, escrito mediante a colaboração de vários autores.

Por enquanto li somente a introdução e gostei bastante da temática e do estilo. Pelo que vi até então, esta obra pretende analisar as mudanças na língua espanhola através dos tempos, ou a forma como a linguagem passa das ruas ao dicionário.

Este livro nos leva a questionar fenômenos linguísticos, como por exemplo, a aceitação da forma “cocodrilo” pelos dicionários, quando sua origem é “crocodilus” com a letra “r” em outra posição, enquanto por outro lado se rejeita a forma “cocreta”, resultante de fenômeno idêntico.

Curiosamente essa corrupção da forma latina não ocorreu no português, que adotou a forma “crocodilo”, além disso, nós brasileiros, ainda acrescentamos o sufixo “-agem” e inventamos o substantivo “crocodilagem” usado informalmente para designar uma traição. O que revela que o a língua se amplia e se modifica conforme o uso e as necessidades dos falantes.

Cocodrilos en el diccionario descreve e explica com um estilo leve e ágil, acompanhado de exemplos reais, as principais marcas que caracterizam o espanhol do início do século XXI, as mudanças que ocorrem e as variantes que lutam para conquistar um espaço na norma.

A obra se divide em quatro partes: a primeira é dedicada à fonética, ou melhor, aos fenômenos da pronunciação e da escrita; a segunda é dedicada à gramática, concretamente aos fenômenos que contam com variantes em conflito; a terceira parte se ocupa do vocabulário; e a última, das manifestações concretas da fala e o papel que corresponde aos meios de comunicação e às academias na difusão e avaliação destas.

A abordagem é analítica e descritiva, utilizando os procedimentos próprios da linguística. Um livro indicado para todos aqueles que desejam saber mais sobre os mecanismos de evolução da língua espanhola.


Para ler mais detalhes sobre a obra, acesse o pacote de imprensa clicando aqui.

No Brasil, encontrei a versão digital em epub à venda pela Livraria Cultura, link.

quarta-feira, 25 de janeiro de 2017

¿Casi lo mismo?


Hace rato que me apetecía escribir sobre este tema, pero como no me sobraba tiempo para organizarlo y tampoco sabía bien cómo abordarlo, lo fui dejando en el «cajón», así que, mejor publicarlo de una vez, a ver qué sale…

Al traducir, muchas veces me doy cuenta de que algunas palabras que al principio parecen sinónimos perfectos se emplean de formas distintas según el contexto en que se encuentran. O sea, son «casi» lo mismo, pero ese «casi» hace toda la diferencia. En general, la preferencia por una u otra forma se debe a una convención social, es decir, a lo que dicta la costumbre.

Un ejemplo son las palabras «fuga» y «huida» que, en teoría, son sinónimos, ya que básicamente ambas significan «escapar» y comparten un mismo origen. La palabra «huir» procede del latín vulgar fugire, por fugere, a su vez la palabra «fugar» viene del latin fugare, por vía culta. De ahí también las palabras fuga y fugaz. Fugare (espantar, hacer huir) deriva de fugere (huir), por eso en latín fugar significaba ambas cosas: perseguir y huir. 

Tratando de encontrar un rasgo que distinga las dos palabras, me da la impresión de que «huida» es algo planeado, con un objetivo; y «fuga», algo accidental, ya que se suele decir «fuga de gas o petróleo» para referirse a la salida accidental de un gas o líquido por un orifício. Sin embargo, mi teoría cae por tierra, cuando me encuentro con «fuga de cerebros» que no tiene nada de accidental, ya que se emplea para referirse a la emigración de personas destacadas por su formación técnica, científica o intelectual. Por otro lado, cuando una pareja se escapa para vivir una situación romántica y de ensueño, se suele decir que  tuvieron una «huida romántica», y no una «fuga romántica». Así que hay tendencias de uso, pero no una regla.

Incluso cuando los sinónimos son perfectamente intercambiables, notamos preferencias de uso. Por ejemplo, si haces una búsqueda exacta en Google por las combinaciones «presos se escapan» y «prisioneros huyen», verás que la frecuencia de ambas construcciones presenta una razón de 100:1, respectivamente. Lo que indica que aunque sean sinónimos perfectos, hay preferencia por la primera combinación. Eso puede resultar indiferente a la mayoría de los hablantes, pero no a los traductores, para quienes la elección de una u otra forma puede implicar una traducción más, o menos, verosímil.

El uso de sinónimos inadecuados en determinadas situaciones, puede comprometer la fiabilidad del mensaje. Por ejemplo, si uno va a un restaurante y pide una «empanada de pez» o si va a una tienda de mascotas y dice que quiere un «pescado payaso» su interlocutor lo mirará con desconfianza, pues aunque «pez» y «pescado» parezcan sinónimos, queda claro por los ejemplos que no lo son.

Otro aspecto interesante es cuando uno de los sinónimos adquiere un sentido metafórico. Por ejemplo, mientras los verbos «bucear» y «sumergirse»  se pueden intercambiar para referirse a alguien que se mete bajo el agua, pero solo la segunda forma se puede usar en sentido metafórico para referirse a alguien que concentra la atención en algo, «sumergirse en la naturaleza indígena», por ejemplo.

Este tema también es relevante a la hora de optimizar los motores de búsqueda, es decir, a la hora de encontrar las mejores palabras clave para mejorar el posicionamiento de una página o las visitas a una publicación en las redes. 

Bueno, como ya se nota que hay tela para un buen rato, volveremos a ello en otra ocasión.



segunda-feira, 26 de dezembro de 2016

Em inglês fica mais chique?

Calma, people, antes que vocês pensem que tenho aversão a estrangeirismos ou que defendo a “pureza” de nossa língua, não é nada disso, só acho engraçada essa nossa mania de querer fazer merchan usando o inglês por impulso como se isso acrescentasse qualidade ou importância ao produto.

A que se deve esse papo agora? A que no outro dia fui até um camelô à procura de algo particular, que eu não sabia como se chamava. Quando não sabemos o nome de algo, a atitude comum é descrevermos o objeto para facilitar o entendimento, não?

Pois então cheguei até o moço da barraca e lhe perguntei:

— O senhor tem aquele “negócio” que se prende ao braço para carregar o celular durante as caminhadas?

O rapaz me olhou e me disse com a maior naturalidade do mundo:

— Ah, o armband? (claro que ele disse isso com o nosso sotaque tupiniquim “armibandi”).

Engoli em seco, pensando “somente eu não sabia disso?” e respondi:

— Pode ser um armibandi (achando tudo aquilo muito cômico).

Aí, me lembrei de uma ocasião em que estávamos passeando em família com nosso cachorrinho, quando um rapaz se aproximou e me disse:

— Olá, eu sou Dógui Uálker!

E eu respondi:

— Pois não, sou Diana Sorgato...

Só então caiu a ficha... ele era um dog walker oferecendo seus serviços de passeador de cachorro!

Então me lembrei da designer de sobrancelhas, do personal trainer, do CEO, do coach, do brainstorming, do delivery, do outlet, ou mais recentemente, do black Friday, aff...

Foi aí que bateu uma saudade das Organizações Tabajara e procurei na internet alguns dos produtos revolucionários que ofereciam. Eis alguns deles:

  • Camapulta Tabajara: Instrumento destinado àqueles que se embriagaram e, sem perceber, foram dormir com uma mulher feia. O instrumento consiste numa catapulta que atiraria a parceira longe.
  • Maridocard: Cartão de milhagem para maridos. Trocar fraldas dá 5 pontos, levantar a tampa da privada 10, e com 1500 é possível mandar a esposa e a sogra para a colônia de férias no Iraque.
  • Meleca Disfarceitor: Uma cobertura de papelão, para limpar o nariz no trânsito sem ser percebido pelo carro do lado.
  • Dog Bimbada Repeleitor: Para cães no cio pulando em sua perna, um conjunto de espetos de ferro para ele se traumatizar e fugir.

Então, nada contra o inglês, mas que tal praticarmos um pouco mais o português? Por que não “braçadeira para celular”? Será que o preço cai?