sexta-feira, 11 de janeiro de 2013

Un cuento chino

Esta publicación está en español porque ya que el blog trata de traducción, ¡pues que sea un blog bilingüe!
Dejemos un poco de lado la gramática y hablemos de entretenimiento.

Hoy quiero recomendarles una película argentina que se llama «Un cuento chino» (2011), dirigida por Sebastián Borensztein y protagonizada por Ricardo Darín, Muriel Santa Ana e Ignacio Huang. El protagonista Roberto Darín es un actor argentino que dispensa presentaciones y galardonado por diversos trabajos. Por coincidencia esta película tiene que ver con el mundo de la traducción, no que trate del oficio, pero trata de la dificultad de comunicación entre las personas.
Sitio oficial de la película www.uncuentochino.com.ar
«Un cuento chino» es una expresión que en Argentina equivale a una historia increíble, improbable, ingeniosa y llena de artificios. Resumidamente: el destino de dos hombres se cruza debido a una vaca que se cae del cielo.
Explico: Jun, es un joven chino cuya novia se muere de la forma más improbable: se le cae encima una «vaca voladora». Como el joven está desconsolado y sin familia, decide buscar a su tío en Argentina. Al llegar allí, después de ser asaltado y arrojado de un coche por un taxista, se encuentra con Roberto y este se ofrece para ayudarle a encontrar la dirección que tiene tatuada en el brazo. Como no consiguen nada, Roberto, para no dejar al joven en la calle, se lo lleva a casa.
El carácter cómico de la película consiste en las desventuras enfrentadas por los personajes, cuya comunicación es un desastre que no pasa de gruñidos y monosílabos. La situación que por sí sola ya sería bastante complicada, tiene como agravante el hecho de que Roberto es un veterano de las Malvinas y desde que volvió de la guerra vive recluido y su relación con el mundo exterior se resume a su ferretería. A pesar de su genio áspero, Roberto es un buen hombre y no tiene coraje para abandonar a su «huésped» en la calle como a un perro (a pesar de intentarlo en algunos momentos). Como no le queda más remedio, Roberto se empeña en ayudar a Jun a encontrar al tío. Las situaciones cotidianas se convierten en verdaderas complicaciones debido al choque cultural y a la dificultad de comunicación. Sin embargo, poco a poco, la convivencia produce una transformación en Roberto y las dificultades de convivencia son superadas por medio de un idioma que se desarrolla más allá de las palabras: el idioma universal de la compasión y de la amistad.
El extraño suceso que al principio parecía una broma del destino parece tener un motivo trascendente para haber ocurrido y al final dejará huellas por toda una vida.

Nenhum comentário:

Postar um comentário